Leche de Soya – Beneficios y cómo prepararla en casa

La soya se ha utilizado desde hace aproximadamente 5000 años y ha jugado un papel muy importante dentro de la nutrición.

 

 

Para que un alimento pueda ser considerado como nutritivo, el valor nutricional de los alimentos dependerá de la cantidad y calidad de nutrimentos que son digeribles por nuestro organismo.

 

Dentro de ellos se encuentran los esenciales, estos son aquellos que no pueden ser sintetizados por nuestro organismo y es necesario consumirlos mediante la alimentación.

La calidad del grano de soya destinado a la elaboración de alimentos está relacionada con su contenido de aceite, proteína y aminoácidos esenciales. La concentración proteica de la soya es la mayor de todas las legumbres. Pero no sólo es importante por la cantidad, sino que también lo es por su calidad. Por lo general, las proteínas provenientes de los alimentos de origen vegetal tienen un bajo contenido de aminoácidos sulfurados (metionina y cisteína). La soya, en cambio, contiene estos aminoácidos en cantidad suficiente para satisfacer los requerimientos del adulto normal.

 
 

Algunos de las Beneficios de consumir soya son:

  • Excelente aporte de proteínas, grasas poliinsaturadas, fibra, vitaminas y minerales.
  • Por el gran valor de su proteína, las personas veganas o vegetarianas pueden sustituir este alimento por el consumo proteínico derivado de la carne.
  • La FDA de los Estados Unidos reconoció que la fibra que aporta la soya (25 gramos al día) puede reducir los niveles de colesterol y por lo tanto los problemas cardiacos.
  • Los alimentos hechos con soya son recomendables para las personas que padecen obesidad y diabetes, ya que su índice glucémico es bajo.
  • Por el contenido de isoflavonas (un tipo de fitoestrógenos) ayuda en los trastornos de la menopausia y los menstruales.
  • El aceite que contiene la soya sirve para promover el sano crecimiento del cabello aportando brillo y suavidad.
  • Diversos estudios refieren que los nutrimentos de la soya han intervenido directamente en la circulación sanguínea y se ha atribuido a la menor incidencia de enfermedades cardiovasculares.

 


Una de las formas más prácticas para consumir la soya es mediante la leche, y hoy queremos compartirte una receta para que puedas elaborarla en casa:

 

Ingredientes:

  • ¼ de grano de soya
  • 8 tazas de agua (si quieres enriquecer tu leche con mayor aporte de vitaminas y minerales, Agua Genius será tu mejor opción. Es la única agua alcalina con nanonutrientes que nutren tu cuerpo y tu mente)

 

 


Modo de preparación:

1 Coloca los granos de soya en remojo entre 8 y 12 horas, cambiando el agua cada 4 horas si te fuera posible.

2 Cuando haya pasado el tiempo, con ayuda de tus manos trata de resquebrajar lo más posible la cascarilla de los granos, restregándolos bien.

3 Ahora cuela tus granos remojados y sepáralos de cualquier residuo que pueda haber quedado.

4 Para evitar que nuestra leche de soya tenga un leve sabor amargo, deberemos eliminar la enzima que produce tal sabor mediante un par de minutos en el microondas, o 5 minutos en un horno común.

5 Cuando tengas los granos listos, colócalos en una licuadora o procesadora, junto con un poco de agua, y comienza a procesarlos hasta que se forme una especie de puré cremoso, ni muy líquido ni muy espeso. Comienza utilizando poca agua, y ve agregando a medida que necesites.

6 Una vez que tengas listo tu puré de soya, añádelo junto a las 8 tazas de agua en una olla grande, y ponla al fuego hasta que alcance la ebullición. A partir de ahí, cocina la soya a fuego bajo durante unos 25 minutos, sin olvidarte de que debes revolverla cada poco tiempo para evitar que se queme o se desborde.

7 Ahora coloca un lienzo permeable sobre un colador, y a éste dentro de un recipiente, para proceder a separar la leche de los residuos de soya. Cuando tengas tu “instrumental” listo, sólo debes volcar el preparado de soya y agua sobre el lienzo, y remover para facilitar el filtrado de la leche.

8 Cuando sólo te quede el puré de soya en el lienzo, puedes tornearlo y exprimirlo para extraer el máximo de leche posible.

 


Ahora envasa tu leche de soya en un recipiente de vidrio preferiblemente, y ya está lista para consumir y reservar. Además, ten en cuenta que el residuo de puré de soya que te quedó puedes utilizarlo para abonar tus plantas, y con la leche de soya obtenida, además de beberla de la forma tibia, también puedes utilizarla para preparar ricos y nutritivos alimentos naturales, como el tofu o el yogurt de soya.
 
 

¡Qué la disfrutes!

 

 

 

 

 

 


 

Bibliografía:
Investigación y Ciencia, Composición y Procesamiento de la Soya para Consumo Humano, 2007 [en línea], [consulta: 26 de junio 2017]. Disponible en: http://www.uaa.mx/investigacion/revista/archivo/revista37/Articulo%205.pdf
Sociedad Argentina de Nutrición, Soja, propiedades nutricionales y su impacto en la salud. 2006 [en línea], [consulta: 26 de junio 2017]. Disponible en: http://www.sanutricion.org.ar/files/upload/files/soja.pdf