¿Qué función tiene la tiroides y cómo reconocer síntomas de cáncer?

La tiroides es una glándula pequeña en forma de mariposa ubicada en la parte frontal del cuello, está localizada inmediatamente por debajo de la nuez de Adán.

 

 

 

Su importancia es vital para el funcionamiento del cuerpo humano ya que forma parte del sistema endocrino, produce y secreta las hormonas T4 y T3 esenciales para regular el crecimiento, el desarrollo y el metabolismo.

 

Este pequeño órgano está formado por dos lóbulos unidos entre sí por una banda estrecha de tejido tiroideo llamada istmo. A nivel celular, la tiroides se compone de células foliculares que secretan las hormonas tiroxina (T4) y triyodotironina (T3), pero es la glándula pituitaria la que controla a la tiroides actuando como una especie de termostato hormonal.

Cuando la glándula pituitaria detecta niveles bajos de hormonas, libera una hormona estimulante de la tiroides (TSH, según sus siglas en inglés) que la incita a producir T3 y T4, encargadas de convertir el oxígeno y las calorías en energía regulando el metabolismo. La tiroides también produce una tercera hormona llamada calcitonina implicada en el metabolismo del calcio y los huesos.

Por otra parte, el sistema endocrino –al que pertenece la tiroides– es un sistema de glándulas que secretan hormonas directamente en el torrente sanguíneo, son como una especie de sistema de mensajería a través del cual las hormonas fungen como mensajeros químicos. Cuando una señal química se pierde o se daña de alguna manera se forman disruptores endocrinos que provocan numerosos trastornos de desarrollo, reproductivos, neurológicos y del sistema inmune bloqueando, imitando o alterando la producción de las hormonas naturales.

Los disruptores endocrinos pueden causar varios problemas de salud incluyendo defectos de nacimiento, problemas reproductivos, cáncer y trastornos del sistema nervioso e inmunológico.

 

Entre los trastornos más comunes que afectan a la tiroides se encuentran:

1  Enfermedad autoinmune de Graves. El sistema inmunológico identifica erróneamente la glándula tiroides como un cuerpo extraño y lo ataca con anticuerpos, creando una sobreproducción de la hormona tiroidea e inflamando la tiroides.

Es causada por una infección viral, trauma, trastornos del sistema inmune o reacciones a fármacos que inflama la tiroides.

2  Enfermedad de Hashimoto. El sistema inmune ataca e intenta destruir la glándula tiroides.

3  Hipotiroidismo. La tiroides es poco activa y no tiene la suficiente cantidad de hormona tiroidea. Causa dolor en articulaciones y músculos, aumento en la sensibilidad al frío, aumento de peso, fatiga y debilidad, estreñimiento, cabello y uñas quebradizas, ciclos menstruales abundantes o irregulares, depresión, ritmo cardiaco lento, ronquera e hinchazón de cara, manos y pies.

4  Hipertiroidismo. Contrario al primer padecimiento, en este extremo la glándula tiroides produce demasiada hormona tiroidea provocando dificultad para concentrarse, pérdida de peso, mayor apetito, bocio, movimientos intestinales frecuentes y diarrea, temblores, sudoración y aumento en la sensibilidad al calor, pérdida de cabello, presión sanguínea alta, palpitaciones del corazón, inquietud e insomnio, nerviosismo, y picor en los ojos u ojos saltones.

Ampliación de la glándula tiroides que a menudo causa una hinchazón visible en el cuello, causado por deficiencia de yodo en la dieta.

5  Nódulos Tiroideos. Pequeños crecimientos en la glándula tiroides. La mayoría de los nódulos tiroideos son benignos, pero dos o tres de 20 nódulos detectados son cancerosos, aunque no invaden otros tejidos.

6  Cáncer de Tiroides. El octavo tipo más común de cáncer en los Estados Unidos, el cáncer más común del sistema endocrino. Se caracterizan por manifestar un bulto o masa en el cuello que algunas veces crece rápidamente, inflamación en el cuello, dolor en la parte frontal del cuello que algunas veces alcanza hasta los oídos, ronquera u otros cambios en la voz que persisten, problemas de deglución (tragar alimento), dificultad para respirar y tos constante que no se debe a un resfriado. El tratamiento tradicional para este tipo de cáncer es la cirugía, que implica la eliminación total o parcial de la glándula tiroides, y que normalmente se combina con tratamientos hormonales y terapia de radiación. Si bien el cáncer de tiroides puede afectar a cualquier persona, ciertos grupos tienen un riesgo mayor como hombres de 60 a 70 años y mujeres entre 40 y 50 años.

 

 


Estudios han descubierto que una nutrición inadecuada es la principal causa de enfermedades de la tiroides, esto porque las glándulas endocrinas no pueden producir hormonas a partir de cualquier cosa, necesitan nutrimentos específicos, como el yodo y el selenio, para utilizar como materia prima y producir hormonas.

 

Una tiroides malnutrida es una tiroides en mal funcionamiento, por ello es muy importante mantener una dieta que contenga los mejores alimentos para ella. La deficiencia de yodo, por ejemplo, es devastador para el desarrollo, el crecimiento y el metabolismo humano, mientras que el hierro ayuda a la tiroides a procesar el yodo, y el zinc es un componente importante de los receptores que identifican las señales hormonales.

El yodo lo podemos encontrar frecuentemente en el agua de mar y todo lo que vive en él, como los mariscos, las algas y la sal de mar. Si eres de los que por razones de acceso, gusto o alergia no puedes ingerir este tipo de alimentos, es importante que fortifiques tu dieta con otras fuentes de yodo. El selenio, por su parte, se encuentra principalmente en mariscos, carnes, lácteos, nueces de Brasil, arroz integral, frijoles y espinacas. Finalmente, quienes sufren de hipotiroidismo deben consumir mayoritariamente vitamina B12 presente en el hígado de cerdo y vaca, huevos, lácteos y pescados.

El diagnóstico de un trastorno de tiroides puede resultar difícil ya que muchos síntomas son similares, para ello el médico puede mandar diversas tomas de sangre para análisis en laboratorio, medir los niveles de anticuerpos y hormonas, y analizar qué podría estar causando su incremento o decremento.

 

 

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Fuente: Página oficial de la Asociación de Pacientes Cáncer de Tiroides México, https://www.amecatmexico.org/